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Aunque todo empieza en el bosque, al elegir los robles centenarios. El curado de la madera es la labor principal de la que se tienen que encargar los toneleros para la fabricación de las barricas, ya que si la madera no ha pasado un tiempo de curación de al menos veinticuatro meses con secado natural del aire, siempre la madera en cubierto para que no se moje durante este proceso, determinará la buena conservación de la barrica con el paso del tiempo. Sol, viento y lluvia le quitan los taninos "más agresivos, dejando los mejores". A partir de allí, luego del estacionamiento, entonces comienza la tarea de los maestros toneleros, una profesión con tantos años como tiene el vino acompañando a la humanidad. La madera es cortada y unida por aros de acero.... y viene la gran tarea, la de calentar el roble para poder darle la forma de barril, combar las maderas. |
Y ¿cómo se calienta? Con un fuego también de troncos del mismo árbol. Al calentarse, es indefectible que el interior de la madera se tueste.
El tostado de la madera puede ser:
1. Ligero.
2. Medio.
3. Medio Plus.
4. Heavy
El tostado es un cambio de textura del roble que ha de mantener contacto con el vino y una alteración de componentes por calentamiento que puede incidir en las cesiones del roble en cuantía y calidad.
El efecto del quemado interior de las duelas de roble para su curvado tiene un importante efecto en los vinos, al menos en los primeros ciclos de uso de la barrica. Luego del tostado, se controlan las barricas, la calidad, la seguridad de las juntas y listo!
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